A raíz de la muerte del periodista Carles Sentís se ha vuelto a publicar la famosa foto de Manuel Fraga bañándose en la playa de Palomares en 1966. La bomba que se desprendió de un avión norteamericano en aquel enclave almeriense creó una gran inquietud por la posibilidad de que fuera radioactiva. Visto el resultado de algunos de los bañistas -Sentís ha muerto a los 99 años y Fraga va por los 90- más bien se diría que la bomba atesoraba el secreto de la longevidad.